TRADUCIR ESTE SITIO WEB

_________________________________________________

¿Sabias de donde provienen las señales de transito?



Historia y origen de las Señales de Tráfico

Dicen que todos los caminos conducen a Roma. Y es cierto, la primera red internacional de caminos estructurados y organizados son las calzadas romanas que unían Roma con todas las partes del Imperio. Por lo tanto, también hubo un tiempo en que todas las señales apuntaban a Roma. El primer hito, llamado Milliarium Aureum, marcó el inicio de la extensa red vial desde Roma, de ahí el famoso dicho.

Son precisamente los romanos los primeros que establecen cierto código de señales para orientar al viajero en el tránsito por las calzadas. Estos hitos señaléticos romanos se llaman millarios y contaban en millas romanas la distancia desde ese punto a los diferentes destinos que comunicaba la vía o calzada. Estos millarios eran habitualmente grandes columnas de piedra de una pieza en las que se labraba a cincel y en números romanos, por supuesto, los destinos, las distancias, el nombre de la vía y en muchos casos el financiador de tan estupenda calzada.

Era la red de calzadas muy extensa y compleja, abarcaba todos los pueblos mediterráneos y unía la totalidad de las poblaciones de este gran imperio. Los millarios eran los encargados de guiar el tránsito de los viajeros a través del imperio.

Los pictogramas, ideogramas o símbolos estaban de más, pues la velocidad de marcha permitía leer las indicaciones sin apenas detener el paso. Este código de orientación se complementaba con el primer mapa de carreteras conocido. Se trata de un rollo de vitela que ha llegado a nuestros días en una copia realizada en el medievo y que recibe el nombre de Tábula Peuntigeriana. También disponía el viajero de una guía "de bolsillo" para no perderse por las calzadas romanas. Esta debía comprarse en el punto de salida, y consistía en un útil vaso de metal que tenía grabado en su superficie exterior todas las etapas del camino a recorrer, y la distancia en millas entre ellas. Cuando se llegaba al destino final, que solía ser Roma, estos vasos se arrojaban en ofrenda en el pozo del templo de Apolo, donde siglos después han sido encontrados por los arqueólogos, que los bautizaron por ello como "Vasos Apolinares" o "Vasos de Vicarello".



Durante toda la edad media y hasta casi el siglo XX la señalética de los caminos apenas varió de los códigos usados por los romanos. Se seguían utilizando mojones de piedra grabados con la información, en todo caso se añadieron cartelones en otros materiales como el hierro o la madera, pero poco más se avanza en este sentido. Y no es que los problemas circulatorios no existieran, pero tan solo hay constancia de legislación en el asunto de las sanciones. Veamos algunos ejemplos:

En el año 1.300 se realizó en Roma una multitudinaria peregrinación, por lo que el Papa Bonifacio VIII se vio en la obligación de velar por el éxito del evento y dictó una norma para que los vehículos circularan por la izquierda. Cinco siglos después de que se dictara esta norma, Napoleón Bonaparte cambió el sentido de la marcha en todo su imperio. Cabe destacar que como Napoleón nunca pudo incluir a Inglaterra dentro de su imperio, este país se sigue rigiendo por la norma del Papa.

A medida que iban pasando los años, el sistema se iba haciendo cada vez más complejo. En tiempos de Isabel la Católica, los carreteros que provocaban accidentes debido a la conducción en estado de ebriedad, debían pagar una multa. Esta multa era mayor que muchas otras infracciones. En el año 1.584, el Virrey de Valencia dispuso la pena de excomunión mayor a quien aparcara su carro en las calles por las que debían transitar las procesiones más solemnes.

En el año 1.767, el Rey Carlos III hizo un listado de multas destinadas a los infractores que circularan por el camino de Madrid a Aranjuez. Los ingresos recaudados por dichas multas se destinaban al arreglo de la ruta. Con respecto a las señales de tráfico modernas, la primera señal de Pare se diseñó en Alemania en el año 1.892. Ésta consistía en una calavera metálica que se iluminaba en la noche. La implantación de esta señal provocó el pánico de los viajeros.

A principios de 1800, las bicicletas se convierten en un popular medio de transporte. Como resultado del aumento de tráfico rodado, las organizaciones de ciclismo y las autoridades locales comenzaron la colocación de señales de tráfico con calaveras y tibias cruzadas para advertir a los ciclistas de las pendientes resbaladizas u otras situaciones peligrosas. A mediados del siglo ya se contabilizan unas 4.000 señales instaladas sólo en Inglaterra. 

El siglo XX comienza con la aparición exitosa de un ingenio que cambiaría para siempre el mundo del transporte y las comunicaciones: el automóvil. Pero este también trajo el caos a los caminos, se hacía indispensable establecer normas para organizarlo y hacerlo seguro. 

Los patrones básicos de los signos de tráfico se establecieron en el 1908 el Congreso Internacional de Carreteras, en Roma. En 1909, nueve gobiernos europeos acordaron el uso de cuatro símbolos pictóricos, lo que indica "golpe", "curva", "intersección", y "a nivel de grado de cruce de ferrocarril". El intenso uso y el crecimiento que las señales de tráfico soportan entre 1926 y 1949, en paralelo al crecimiento del parque automovilístico, condujo al desarrollo del sistema de señal de tráfico de Europa.

En 1968, los países europeos firmaron en la Convención de Viena un Tratado sobre circulación por carretera, con el objetivo de estandarizar las normas de tráfico en los países participantes, facilitar el tráfico internacional por carretera y aumentar la seguridad vial. Parte del tratado sobre señalización vial , define las señales de tráfico. Como resultado de ello, en Europa Occidental las señales de tráfico están bien estandarizados, aunque todavía hay algunas excepciones específicas de cada país, que datan en su mayoría de la época anterior a 1968. El principio de la norma europea para las señales de tráfico es qué formas y colores se van a utilizar para indicar fines idénticos. Formas triangulares (fondo blanco o amarillo) se utilizan en señales de advertencia. Además, la Convención de Viena permite una forma alternativa para las señales de advertencia, una forma de diamante, que rara vez se utiliza en Europa (véase Irlanda). Las señales de prohibición en Europa son redondas con un borde rojo. Otros signos secundarios informativos y varios son de forma rectangular. En la actualidad el Tratado cuenta con 52 países signatarios, en los que se incluye toda Europa, gran parte de Asia y muchos países africanos.
Estados Unidos desarrolló su propio sistema de señalización vial , que también fue adoptado por otras naciones (Con variaciones propias de cada país, este sistema está implementado en toda América y casi la totalidad de Oceanía y algunos países africanos). Los primeros intentos de normalización de las señales norteamericanas se producen en 1905. El Automóvil Club Buffalo instaló una extensa red de señales en el estado de Nueva York. En 1909, el Club de Automóviles de California emprendió la tarea de señalizar las principales carreteras en un radio de 250 millas en torno a San Francisco. A principios de la década de 1920, los representantes de Wisconsin, Minnesota, Indiana y recorrieron varios Estados con la intención de desarrollar una base uniforme de signos y marcas viales. El grupo presentó sus conclusiones a los departamentos de carreteras de la Asociación del Valle de Mississippi (MVASHD) en 1932. De sus esfuerzos nacieron las normas generales para las señales americanas, muchas de las cuales todavía están en uso hoy. En 1932, se crea primera "Comisión Mixta de Dispositivos Uniformes de Control de Tráfico" . En 1935, se publicó la primera guía de normas de tráfico a nivel interestatal (MUTCD). El MUTCD ha crecido y cambiado y ha sido revisado aproximadamente cada diez años para reflejar los cambios.

A partir de la década de 1960, la señalización del Norte de América comienza a adoptar los símbolos y signos internacionales en su sistema. Los pictogramas de las señales marrones de información en espacio públicos fueron encargadas y diseñadas por la AIGA y componen la primera colección estructurada de pictogramas señaléticos.
Los Materiales de las señales preindustriales eran de piedra o de madera, pero con el desarrollo del método Darby de fundición de hierro con coque, se hicieron de hierro fundido pintadas desde finales del siglo XVIII y todo el XIX. El hierro fundido se siguió utilizando hasta la mitad del siglo XX, pero fue desplazado gradualmente por aluminio u otros materiales y procesos, como esmaltado vítreo y/o prensados de hierro maleable, o más tarde de acero. Desde 1945 la mayoría de los signos se han hecho en chapa de aluminio con revestimientos de plástico adhesivo. Las primeras señales carecían de la tecnología reflectora prevalente en los signos de hoy. Eran por lo común, chapas pintadas de colores vivos (blanco, amarillo, rojo...) procurando su máxima visibilidad, pero de baja eficacia por la noche. Por cierto, que este es precisamente el motivo por el cual, el sistema americano de señales descartó el color rojo de fondo para sus señales. Este color carece prácticamente de visibilidad por la noche.




En 1954 fue inventado el material resistente a la decoloración, lo que dio origen a la señal de STOP de color blanco y rojo icónico. 

Más tarde a las señales más necesarias se le incorporan perlas de vidrio de aproximadamente 2 cm. de diámetro para producir un efecto reflector en la noche, estas fueron pegadas en las señales en la forma de números (es decir, el límite de velocidad) o los símbolos que ayudan al conductor durante la noche. Pero estas señales no funcionaban del todo bien en la noche. Su naturaleza porosa atrapaba la suciedad perdiendo visibilidad. El desarrollo de la lámina retro reflectante por la empresa 3M en la década de 1940 cambió la cara de las señales de tráfico para siempre. Este material desarrollaba una tecnología de lente encapsulada reflectante similar a las perlas de vidrio, pero en una película de plástico transparente, para aumentar la visibilidad nocturna. Estas primeras láminas encapsuladas se llamaban "Scotchlite". En el año 1989 un avance significativo hace mayor la visibilidad con la sustitución por reflectores prismáticos microscópicos. Con aproximadamente 7,000 micro prismas por pulgada cuadrada, la mejora de láminas produce alrededor de tres veces el brillo de la lente encapsulada. Este material laminado es el utilizado en los signos de hoy y es el tipo más duradero de láminas de alto rendimiento disponible en la actualidad, hoy mejorados en productos como el "High Intensity Prismatic" y "Diamond Grade Cubed".

Fuente :http://www.sitographics.com/conceptos/temas/historia/Traffics_sign_history.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario